domingo, 25 de septiembre de 2011

Hay días que no existen…

Estamos esperando a Rodriguez Ramos en los 36 Billares. Es un funcionario del ministerio de economía del gobierno de Tucumán que conocemos de nuestra época de militancia en los setenta.

El gobierno de Alperovich en Tucumán, quiere una investigación sobre un pedido de créditos del Ingenio Z al Banco X con sede en Luxemburgo.

El Ingenio Z ha declarado una inversión de veinte millones de dólares y lo ha publicitado con bombos y platillos. Sin embargo Rodríguez Ramos y su gente han hecho un cálculo rápido de lo que se ha visto como instalación en la nueva planta del ingenio azucarero y las cuentas le dan menos que la cuarta parte.

Entonces, aparecen las dudas de para que sería ese hipotético excedente de quince millones de dólares y porque la familia Z, dueña del ingenio tuvo que pedir en un banco europeo ese préstamo que el Ministerio de Industria con planes de la Anses hubiese podido prestar al menos en gran parte.

El Lobo y yo sabemos cómo obtener información que otros no pueden.

“…Contactos, conocimiento sobre inversiones industriales y capacidad de análisis en contexto es lo que podemos ofrecerle para este tema mencionado…” decía el informe de presentación que llevamos hacía ya tres meses a la secretaria del Ministro de Economía de la provincia de Tucumán.

No sé por qué el Lobo decidió pedirle que venga a los 36 Billares.
Bueno en realidad lo imagino se que el colorado Lencinas le ha pedido una serie de notas sobre los cafés símbolo de Buenos Aires.

Pero conociendo al Lobo sé que no fue en el Café de Los Angelitos o a Las Violetas donde empezó su recorrido.

Estuvo en la Boca, en Barracas y Boedo, recorriendo viejas glorias rodeadas de mugre y el olvido, aunque no carentes de historia rica.

- En el calendario gregoriano hay diez días que no existen. Se pasa del día 4 de Octubre que existía en el Juliano al 15 de Octubre del Gregoriano...

Dice el Lobo en un ataque "matematico-astronómico" rayano en el misticismo

- Mira vos…- le digo con sorna

Está en “modo elucubración” de modo que no se detiene:

- Es una maravilla humana, hacer desaparecer días del calendario.

- Fue para ajustar una calculo errado de cuando se producía el equinoccio de primavera en el Norte...

- Exacto mi amigo. Pero lo notable es que se decidió que la única manera de ajustar ese calculo -que producía a esa altura diez días de desajuste entre un calendario humano y el movimiento real de los astros en al amado Universo- era eliminar de cuajo los días 5 a 14 de Octubre de ese año, que si no me equivoco era 1582.

Lo dejo que se despache con el introito, porque sé que quiere llegar a otro punto.

- Ahora vemos- continúa- que no solo se pueden hacer desaparecer días del calendario sino hacerlos aparecer, casi como que nunca hubieran existido

- ¿Cómo es eso? – le pregunto con curiosidad

- EL 11 de Setiembre… No existía en el calendario hasta el 2001.

Toma el vaso con ron y se echa un sorbo, que luego paladea.

Estamos en el fondo del café que linda con un área reservada.

El Lobo tiene la vista fija sobre el fondo del salón que da a esa área. Se ve una entrada con un telón. Esta abierto y desde allí se escucha música de tango.

En esa área reservada se dan clases de tango y también se juega a los dados.
Entre la música suave de tango se escucha el golpe del vaso de cuero con los dados sobre la mesa.

-Según puedo leer en La Nación y en Clarín el 11 de Setiembre fue un día que empezó a existir en el 2001 con la destrucción de las torres gemelas. No existió un 11 de Setiembre donde se derroco al Chicho Allende y ni siquiera el 11 de Setiembre como día del maestro. Ni siquiera eso, el DIA DEL MAESTRO- dice impostando la voz y gesticulando su oratoria- para el diario La Nación tan apegado a las efemérides constructivas que amaba crear el fundador del diario, merece ser un tema central de recordación.

Sus ojos se quedan mirando el telón…el telón de fondo. El 11 de Setiembre de 1973 la reacción chilena, con Pinochet y el apoyo de Estados Unidos, lo derroco al Chicho. Todavía recuerdo algunas fotos que nos llegaron de ese día en el que se lo veía a Salvador Allende con su AK47, un regalo de Fidel.

“…“Quizás sea ésta la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación…”- Recuerdo los audios de cintas que nos llegaban los días posteriores y la imágenes del bombardeo, de la masacre posterior…

Creo que ese 11 de setiembre fue un lunes o un martes. Lo relaciono con el miércoles de esa misma semana en el que nos reuníamos para repasar nuestras actividades y la situación política.

Ese Miércoles lo invitamos al viejo Ruderman ya que el nos había advertido la semana anterior de la posibilidad de un golpe de estado en Chile.

¿ Que sentí ese día? Lo traigo a mi cuerpo, al hombre que soy hoy. Y no puedo reproducir ese estado de excitación, adrenalina y belicismo.

-Yo pisare las calles nuevamente…- tararea el Lobo

Quiero traer ese día a mi mente, de un modo egoísta ya que pretendo hacerlo pasar por el recuerdo de mis sentimientos, de mis sensaciones encontradas, atolondradas, de joven de veinte años.

Ese día estaba en el calendario, y estará siempre, no solo porque dejo por lo menos tres veces más muertos que el atentado a las torres gemelas, sino porque fue el inicio de una época que marco de oscuridad, sangre y entrega nuestras patrias latinoamericanas.

- Pero si es el Lobo Alpha y su inseparable amigo el Nachito Loyola ¡!!

La voz inconfundible de Rodriguez Ramos suena detrás de nosotros. Está bien vestido y, como cuando nos conocimos en los setenta, sigue usando el pelo peinado para atrás, solo que ahora tiene bastante menos.

Qué lindo que es este lugar, sabes que no lo conocía- comenta mientras nos abrazamos.

Hacía por lo menos veinte años que no lo veía, aunque el Lobo si había estado en contacto con él hará unos tres años, cuando la discusión por la 125 nos llevaba a intentar desarmar la máquina de desinformación que habían creado los patrones del campo y los medios como Clarín y La Nación.

Se lo ve bien, y está eufórico por el triunfo de Alperovich y los planes que piensan llevar adelante en Tucumán.

Mientras charlamos de generalidades y acordamos a la noche llevarlo a la milonga de Canning, ya que se declara fanático del tango, nos empieza a contar más en detalle el tipo de informe que requieren.

- Y eso lo necesitamos a más tardar para el mes que viene, digamos para el martes 17 de octubre- dice con una sonrisa.

El Lobo mira su agenda y le dice:- El 17 de Octubre es lunes.

-Cierto. ¡A ver si ahora nos acusan de inventar días que no existen o de hacerlos desaparecer!- exagera mientras ríe con ganas

- No serías el primero amigo. No serías el primero- dice el Lobo mientras me guiña el ojo y termina el ron de su vaso.

Ebais

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